Capitulo-10

                                                                                                                                                            Capítulo 9.

 

   

Entonces, el Licchavi Vimalakirti preguntó a esos Bodisattvas: "Buenos señores, por favor expliquen cómo entran los Bodisattvas en la puerta del Dharma de la no dualidad!"

 

El bodhisattva Dharmavikurvana declaró: "Noble señor, producción y destrucción son dos, pero lo que no es producido y no ocurre no puede ser destruido. Así la obtención de la tolerancia del no-nacimiento de las cosas es la entrada a la no-dualidad."

 

El Bodhisattva Srigandha declaró: "Yo y mío son dos. Si no hay presunción de un yo, no habrá posesividad. Así, la ausencia de presunción es la entrada a la no dualidad".

 

El bodhisattva Srikuta declaró: "Engaño y purificación son dos. Cuando hay completo conocimiento del engaño, no habrá engaño acerca de la purificación. El camino que lleva a la conquista completa de todos los engaños es la entrada a la no dualidad".

 

El bodhisattva Bhadrajyotis declaró: "Distracción y atención son dos. Cuando no hay distracción, no habrá atención, ni mentación, ni intensidad mental. Así, la ausencia de la intensidad mental es la entrada a la no dualidad".

 

El bodhisattva Subahu declaró: "Espíritu de bodhisattva y espíritu de discípulo son dos. Cuando ambos son vistos como semejantes a un espíritu ilusorio, no hay espíritu de bodhisattva, ni ningún espíritu de discípulo. Así, la igualdad de naturalezas de espíritus es la entrada en la no dualidad".

 

El bodhisattva Animiza declaró: "Aferrar y no aferrar son dos. Lo que no es aferrado no es percibido, y lo que no es percibido no es tampoco presumido ni repudiado. Así, la inacción y no involucramiento de todas las cosas es la entrada en la no dualidad".

 

 

El bodhisattva Sunetra declaró: "Unicidad y carencia de carácter son dos. No presumir o construir algo es ni establecer su unicidad ni establecer su carencia de carácter. Penetrar la igualdad de estos dos es entrar la no dualidad".

 

El bodhisattva Tisya declaró: "Bien y mal son dos. No buscar ni el bien ni el mal, la comprensión de la no dualidad de lo significante y lo sin sentido es la entrada en la no dualidad".

 

El bodhisattva Simha declaró: "Pecaminosidad y carencia de pecado son dos. Por medio de la sabiduría de diamante que penetra hasta lo vivo, no estar atado o liberado es la entrada a la no dualidad".

 

El bodhisattva Simhamati declaró: "Decir esto es impuro y esto es inmaculado hacen la dualidad. Uno que, obteniendo la ecuanimidad, no forma concepción de impureza o inmaculación, e incluso no completamente sin concepción, tiene ecuanimidad sin ningún logro de ecuanimidad – él entra en la ausencia de nudos conceptuales. Así, él entra en la no dualidad".

 

El bodhisattva Suddhadhimukti declaró: "Decir esto es felicidad y esto es miseria es dualismo. Uno que está libre de todas las calculaciones, a través de la extrema pureza de la gnosis –su mente es apartada, como el espacio vacío; y así él entra en la no-dualidad".

 

El bodhisattva Narayana declaró: "Decir esto es mundano y esto es trascendental es dualismo. Este mundo tiene la naturaleza de la vaciedad, así que no hay ni trascendencia ni involucramiento, ni progreso ni quedarse quieto. Así, ni trascender ni estar involucrado, ni avanzar ni detenerse – esta es la entrada a la no dualidad".

 

El bodhisattva Dantamati declaró: "Vida y liberación son dualísticos. Habiendo visto la naturaleza de la vida, uno ni pertenece a ella ni está completamente liberado de ella. Tal comprensión es la entrada a la no-dualidad".

 

El bodhisattva Pratyaksadarsana declaró: "Destructible e indestructible son dualísticos. Lo que es destruido es finalmente destruido. Lo que es finalmente destruido no se vuelve destruido; así, es llamado indestructible. Lo que es indestructible es instantáneo, y lo que es instantáneo es indestructible. La experiencia e tal es llamada la entrada al principio de no dualidad".

 

El bodhisattva Parigudha declaró: "Yo y carencia de yo son dualísticos. Dado que la existencia del yo no puede ser percibida, que hay para ser llamado sin yo? Así, el no-dualismo de la visión de su naturaleza es la entrada en la no-dualidad".

 

El bodhisattva Vidyuddeva declaró: "Conocimiento e ignorancia son dualísticos. Las naturalezas de ignorancia y conocimiento son las mismas, porque la ignorancia es indefinida, incalculable, y más allá de la esfera del pensamiento. La realización de esto es la entrada en la no-dualidad".

 

El bodhisattva Priyadarsana declaró: " Materia en sí misma es vacía. La vaciedad no resulta de la destrucción de la materia, sino que la naturaleza de la materia es en sí misma vaciedad. Por lo tanto, hablar de la vaciedad por un lado, y de la materia, o de la sensación, o del intelecto, o de la motivación, o de la conciencia por el otro, es enteramente dualístico. La conciencia en sí misma es vacía. La vaciedad no resulta de la destrucción de la conciencia, sino que la naturaleza de la conciencia en sí misma es vaciedad. Tal comprensión de los cinco agregados compulsivos y del conocimiento de ellos como tales por medio de la gnosis es la entrada en la no-dualidad".

 

El bodhisattva Prahaketu declaró: "Decir que los cuatro elementos principales son una cosa y el elemento etéreo del espacio es otra , es dualístico. Los cuatro elementos principales son en sí mismos la naturaleza del espacio. El pasado en sí mismo es también la naturaleza del espacio. El futuro en sí mismo es también la naturaleza del espacio. Del mismo modo, el presente en sí mismo es también la naturaleza del espacio. La gnosis que penetra los elementos de tal modo es la entrada a la no-dualidad".

 

El bodhisattva Pramati declaró: " Ojo y forma son dualísticos. Comprender el ojo correctamente, y no tener apego, aversión, o confusión en consideración a la forma – eso es llamado paz. Del mismo modo, "oreja" y "sonido", "nariz" y "olor", "lengua" y "gusto", "cuerpo" y "textura", y "mente" y "fenómenos" – todos son dualísticos. Pero conocer la mente, y no estar ni apegado, ni con aversión, ni confundido con relación a los fenómenos – eso es llamado paz. Vivir en tal paz es entrar en la no-dualidad."

 

El bodhisattva Aksayamati declaró: "La dedicación de la generosidad por el bien de la obtención de la omnisciencia es dualística. La naturaleza de la generosidad es en sí misma omnisciencia, y la naturaleza de la omnisciencia en sí misma es total dedicación. Del mismo modo, es dualístico dedicar la moralidad, la tolerancia, el esfuerzo, la meditación, y la sabiduría al bien de la omnisciencia. La omnisciencia es la naturaleza de la sabiduría, y la total dedicación es la naturaleza de la omnisciencia. Así, la entrada en este principio de singularidad es la entrada en la no-dualidad".

 

El bodhisattva Gambhiramati declaró: " Es dualístico decir que la vaciedad es una cosa, la carencia de signos otra, y la carencia de deseos aun otra. Lo que es vacío no tiene signo. Lo que no tiene signo no tiene deseo. Donde no hay deseo no hay proceso de pensamiento, mente o conciencia. Ver las puertas de todas las liberaciones en la puerta de una liberación es la entrada a la no dualidad".

 

El bodhisattva Santendriya declaró: " Es dualístico decir Buda, Darma, y Sanga. El Dharma en sí mismo es la naturaleza de Buddha, la Sanga en sí misma es la naturaleza del Dharma, y todos ellos son no compuestos. Lo no-compuesto es espacio infinito, y los procesos de todas las cosas son equivalentes al infinito espacio. Adaptarse a esto es la entrada en la no-dualidad".

 

El Bodhisattva Apratihatanetra declaró: " Es dualístico referirse a agregados y a la cesación de los agregados. Los agregados en sí mismos son cesación. Por qué? Los puntos de vista egoístas de los agregados, siendo no producidos ellos mismos, no existen finalmente. Por lo tanto tales puntos de vista realmente no conceptualizan "estos son agregados" o "esos agregados cesan". Finalmente, ellos no tienen tales construcciones discriminativas ni tales conceptualizaciones. Por lo tanto, tales puntos de vista tienen en sí mismos la naturaleza de la cesación. No-ocurrencia y no-destrucción son la entrada en la no-dualidad".

 

El Bodhisattva Suvinita declaró: " Los votos físicos, verbales y mentales no existen dualísticamente. Por qué? Estas cosas tienen la naturaleza de la inactividad. La naturaleza de la inactividad del cuerpo es la misma que la naturaleza de inactividad de la mente. Es necesario conocer y comprender este hecho de la suprema inactividad de todas las cosas, porque este conocimiento es la entrada en la no-dualidad".

 

El bodhisattva Punyaksetra declaró: " Es dualístico considerar a las acciones meritorias, pecaminosas, o neutrales. El no-emprendimiento de acciones meritorias, pecaminosas o neutrales es no dualístico. La naturaleza intrínseca de todas esas acciones es vaciedad, donde finalmente no hay ni mérito, ni pecado, ni neutralidad ni acción en sí misma. El no completamiento de tales acciones es la entrada a la no-dualidad".

 

El bodhisattva Padmavyuha declaró: "El dualismo es producido desde la obsesión con el yo, pero la verdadera comprensión del yo no resulta en dualismo. Quien así reside en la no dualidad es sin ideación, y esa ausencia de ideación es la entrada en la no dualidad".

 

El bodhisattva Srigarbha declaró: "La dualidad está constituida por la manifestación perceptiva. La no dualidad es no objetividad. Por lo tanto, no aferrar y no rechazar en la entrada en la no dualidad".

 

El bodhisattva Candrottara declaró: " Oscuridad y luz son dualísticos, pero la ausencia de tanto oscuridad como de luz es no dualidad. Por qué? En el momento de absorción en la cesación, no hay ni oscuridad ni luz, y del mismo modo con la naturaleza de todas las cosas. La entrada en esta ecuanimidad es la entrada en la no dualidad.

 

El Bodhisattva Ratnamudrahasta declaró: "Es dualístico detestar el mundo y regocijarse en la liberación, y ni detestar el mundo ni regocijarse en la liberación es no dualidad. ¿Por qué? La liberación puede ser encontrada donde hay atadura, pero donde no hay finalmente atadura, ¿dónde hay necesidad para la liberación? El mendicante que no está ni atado ni liberado no experimenta ningún gusto o disgusto y así él entra en la no dualidad".

 

El bodhisattva Manikutajara declaró: "Es dualístico hablar de buenos caminos y malos caminos. Uno que está en el camino no está preocupado con buenos o malos caminos. Viviendo en tal despreocupación, él no entretiene conceptos de "camino" o "no camino". Comprendiendo la naturaleza de los conceptos, su mente no se engancha en la dualidad. Tal es la entrada en la no dualidad".

 

El bodhisattva Satyarata declaró: Es dualístico hablar de "verdadero" y "falso". ¿Cuando uno ve verdaderamente, uno no ve siquiera una verdad, entonces cómo podría uno ver la falsedad? ¿Por qué? Uno no ve con el ojo físico, uno ve con el ojo de la sabiduría. Y con el ojo de la sabiduría uno ve sólo en la medida en que no hay visión ni no visión. Allí, donde no hay ni visión ni no visión, es la entrada en la no dualidad".

 

Cuando los Bodisattvas hubieron dado sus explicaciones, todos ellos se dirigieron al príncipe coronado Manjusri: "Manjusri, ¿cuál es la entrada de los Bodisattvas a la no dualidad?"

 

Manjusri respondió: "Buenos señores, todos ustedes han hablado bien. Sin embargo, todas sus explicaciones en sí mismas son dualísticas. No conocer ninguna enseñanza, no expresar nada, no decir nada, no explicar nada, no anunciar nada, no indicar nada, y no designar nada – esa es la entrada en la no-dualidad".

 

Entonces el príncipe coronado Manjusri dijo al Licchavi Vimalakirti: "Todos nosotros hemos dado nuestras propias enseñanzas, noble señor. Ahora, pueda usted aclarar la enseñanza de la entrada en el principio de la no-dualidad!"

 

En esto, el Licchavi Vimalakirti mantuvo su silencio, no diciendo nada en absoluto.

 

El príncipe coronado Manjusri aplaudió al Licchavi Vimalakirti: "Excelente! Excelente, noble señor! Esta es de hecho la entrada en la no-dualidad de los Bodisattvas. Aquí no hay utilidad para las sílabas, sonidos e ideas".

 

Cuando estas enseñanzas hubieron sido declaradas, cinco mil Bodisattvas entraron la puerta del Dharma de la no-dualidad y obtuvieron la tolerancia del no-nacimiento de las cosas.

 

 

Capítulo 10.- La Fiesta traída por la Encarnación Emanada

 

 

 

 

 

 

En esto, el venerable Sariputra pensó para sí: "Si estos grandes Bodisattvas no se levantan antes del mediodía, cuándo van a comer?"

 

El Licchavi Vimalakirti, conociendo telepáticamente el pensamiento del venerable Sariputra, le dijo:

 

"Reverendo Sariputra, el Tathagata ha enseñado las ocho liberaciones. Debes concentrarte en esas liberaciones, escuchando el Dharma con una mente libre de preocupaciones por las cosas materiales. Espera un minuto, reverendo Sariputra, y comerás una comida tal como nunca antes has probado".

 

Entonces, el Licchavi Vimalakirti se estableció en tal concentración y practicó un hecho milagroso tal que aquellos Bodisattvas y aquellos grandes discípulos fueron capaces de ver el universo llamado Sarvagandhasugandha, el cual está localizado en la dirección del cenit, más allá de tantos campos de Buddha como arenas hay en los cuarenta y dos ríos Ganges. Allí reside, vive y se manifiesta el Tathagata llamado Sugandhakuta. En ese universo, los árboles emiten una fragancia que sobrepasa por lejos todas las fragancias, humanas y divinas, de todos los campos de Buddha de las diez direcciones. En aquel universo, incluso los nombres "discípulo" y "sabio solitario" no existen, y el Tathagata Sugandhakuta enseña el Dharma a una reunión de Bodisattvas solamente. En ese universo, todas las casas, las avenidas, los parques y los palacios están hechos de varios perfumes, y la fragancia del alimento comido por aquellos Bodisattvas penetra universos inconmensurables. En ese momento, el Tathagata Sugandhakuta se sentó con sus Bodisattvas a comer esa comida, y las deidades llamadas Gandhavyuhahara, quienes estaban dedicados todos al Mahayana, sirvieron y atendieron al Buda y a sus Bodisattvas. Cada uno en la reunión en la casa de Vimalakirti era capaz de ver claramente ese universo donde el Tathagata Suganhakuta y sus Bodisattvas estaban tomando su comida. El Licchavi Vimalakirti se dirigió a la asamblea entera de Bodisattvas: "Buenos señores, ¿hay entre ustedes alguno a quien le gustaría ir a aquel campo de Buda a traer algo de comida?"

 

Pero, contenidos por el poder supernatural de Manjusri, ninguno de ellos se ofreció a ir.

 

El Licchavi Vimalakirti dijo al príncipe coronado Manjusri: "Manjusri, no estás avergonzado de tal asamblea?"

 

Manjusri respondió: "Noble señor, no declaró el Tathagata "aquellos que son menos educados no deben ser despreciados?"

 

Entonces el Licchavi Vimalakirti, sin levantarse de su diván, mágicamente emanó un bodhisattva-encarnación, cuyo cuerpo era de color dorado, adornado con los signos y marcas auspiciosas, y de tal apariencia que eclipsó a toda la asamblea. El Licchavi Vimalakirti se dirigió a aquel bodhisattva encarnado: "Noble hijo, ve en la dirección del cenit y cuando hayas cruzado tantos campos de Buda como arenas en los cuarenta y dos ríos Ganges, alcanzarás un universo llamado Sarvagandhasugandha, donde encontrarás al Tathagata Sugadahkuta tomando su comida. Ve a él y, habiéndote inclinado ante sus pies, hazle el siguiente pedido: "El Licchavi Vimalakirti se inclina cien mil veces a tus pies, Oh Señor, y pregunta por tu salud – si tienes algún pequeño problema, pequeña incomodidad, pequeña inquietud; si estás fuerte, bien, sin quejas, y viviendo en contacto con la suprema felicidad".

 

"Habiendo así preguntado sobre su salud, deberás pedirle: "Vimalakirti le pide al Señor que me dé los restos de su comida, con la cual él completará el trabajo de Buda en el universo llamado Saha". (saha significa resistencia, y siempre se refiere a nuestro sistema de mundo actual). Así, aquellos seres vivos con aspiraciones inferiores serán inspirados con aspiraciones elevadas, y el buen nombre del Tathagata será celebrado ampliamente y lejos."

 

En eso, el bodhisattva encarnado dijo: “¡Muy bien!" al Licchavi Vimalakirti y obedeció sus instrucciones. A la vista de todos los Bodisattvas, él giró su rostro hacia arriba y se fue, y ellos no lo vieron más. Cuando él alcanzó el universo Sarvagandhasugandha, se inclinó ante los pies del Tathagata Sugandhakuta y dijo: "Señor, el Bodhisattva Vimalakirti, inclinándose ante los pies del Señor, lo saluda, diciendo: “¿tiene usted algún problema, pequeña incomodidad, y pequeña inquietud? Está usted fuerte, bien, sin quejas, y viviendo en contacto con la suprema felicidad?" Él luego le pidió, habiéndose inclinado cien mil veces a los pies del Señor: "pueda el Señor tener gracia y darme los restos de su comida para completar el trabajo de Buda en el universo llamado Saha. Luego, aquellos seres vivos que aspiran a caminos inferiores puedan ganar la inteligencia para aspirar al gran Darma del Buda, y el nombre del Buda será celebrado ampliamente y lejos".

 

En eso los Bodisattvas del campo de Buda del Tathagata Sugandhakuta quedaron atónitos y preguntaron al Tathagata Sungandhakuta: “¿Señor, dónde hay semejante gran ser como este? ¿Dónde está el universo Saha? Qué quiere decir él con "aquellos que aspiran a caminos inferiores?"

 

Habiendo sido así interrogado por aquellos Bodisattvas, el Tathagata Sugandhakuta dijo: "Nobles hijos, el universo Saha existe más allá de varios campos de Buda en la dirección del nadir como tantas arenas hay en los cuarenta y dos ríos Ganges. Allí el Tathagata Shakyamuni enseña el Dharma a los seres vivos que aspiran a los caminos inferiores, en ese campo de Buda manchado con las cinco corrupciones. Allí el bodhisattva Vimalakirti, quien vive en la liberación inconcebible, enseña el Dharma a los Bodisattvas. Él envía a este bodhisattva encarnación aquí para celebrar mi nombre, para mostrar las ventajas de este universo, y para incrementar las virtudes de aquellos Bodisattvas."

 

Los Bodisattvas exclamaron: "Cuán grande debe ser aquel bodhisattva si su encarnación mágica es así dotada con el poder supernatural, fuerza y no temeridad!"

 

El Tathagata dijo: "La grandeza de aquel bodhisattva es tal que él envía encarnaciones mágicas a todos los campos de Buddha de la diez direcciones, y todas esas encarnaciones completan el trabajo de Buda para todos los seres vivos en todos aquellos campos de Buda".

 

Entonces, el Tathagata Sungadhakuta virtió algo de su comida, impregnada con todos los perfumes, en un recipiente fragante y se lo dio al bodhisattva encarnación. Y los noventa millones de Bodisattvas de aquel universo fueron voluntariamente con él: "Señor, nosotros también quisiéramos ir a aquel universo Saha, para ver, honrar, y servir al Buda Sakyamuni y ver a Vimalakirti y a aquellos Bodisattvas."

 

El Tathagata declaró: "Nobles hijos, vayan adelante si ustedes creen que es el momento correcto. Pero, temiendo que aquellos seres vivos se vuelvan locos e intoxicados, vayan sin sus perfumes. Y, temiendo que aquellos seres vivos del universo Saha se vuelvan celosos de ustedes, cambien sus cuerpos para esconder su belleza. Y con conciban ideas de contento o aversión para ese universo. ¿Por qué? Nobles hijos, un campo de Buda es un campo de espacio puro, pero los señores Budas, para desarrollar a los seres vivos, no revelan todo de una vez el reino puro de Buda".

 

Entonces el bodhisattva encarnación tomó el alimento y partió con los noventa millones de Bodisattvas y por el poder del Buda y la operación supernatural de Vimalakirti, desapareció de aquel universo Sarvagandhasugandha y apareció de nuevo en la casa de Vimalakirti en una fracción de segundo. El Licchavi Vimalakirti creó noventa millones de tronos de león exactamente como aquellos que ya estaban allí, y los Bodisattvas se sentaron. Luego, el bodhisattva encarnación dio el recipiente lleno de comida a Vimalakirti, y la fragancia de aquella comida penetró enteramente la gran ciudad de Vaisali y su dulce perfume se esparció a través de cien universos.

 

En la ciudad de Vaisali, los Brahmanes, dueños de casa, y aun el Licchavi cacique Candracchattra, habiendo notado esta fragancia, quedaron asombrados y llenos de maravilla. Ellos estaban tan limpios en cuerpo y mente que fueron de una vez a la casa de Vimalakirti, junto con todos los ochenta y cuatro mil de los Licchavis. Viendo allí a los Bodisattvas sentados en los altos, amplios y hermosos tronos de león, fueron llenados de admiración y gran gozo. Todos ellos se inclinaron ante aquellos grandes discípulos y Bodisattvas y luego se sentaron a un lado. Y los dioses de la tierra, los dioses del mundo del deseo, y los dioses del mundo material, atraídos por el perfume, también llegaron a la casa de Vimalakirti. Entonces, el Licchavi Vimalakirti habló al anciano Sariputra y a los grandes discípulos: "reverendos, coman la comida del Tathagata! Es ambrosia perfumada por la gran compasión. Pero no fijen sus mentes en actitudes mentales estrechas, temiendo ser incapaces de recibir este regalo".

 

Pero algunos de los discípulos ya habían tenido el pensamiento: “¿Cómo puede tan gran multitud comer tan poca cantidad de comida?"

 

Entonces el bodhisattva encarnación dijo a aquellos discípulos: "No comparen, venerables, su propia sabiduría y méritos con la sabiduría y los méritos del Tathagata! Por qué? Por ejemplo, los cuatro grandes océanos podrían secarse, pero esta comida nunca sería agotada. Si todos los seres vivos fueran a comer durante un eón una cantidad de esta comida igual al Monte Sumeru en tamaño, no sería agotada. Por qué? Surgida de la moralidad inagotable, concentración y sabiduría, los restos de la comida del Tathagata contenidos en este recipiente no pueden ser agotados".

 

De hecho, la asamblea entera fue satisfecha por esa comida, y la comida no fue agotada del todo. Habiendo comido esa comida, surgió en los cuerpos de aquellos Bodisattvas, discípulos, Sakras, Bramas, Lokapalas, y otros seres vivos, bendición así como la bendición de los Bodisattvas del universo Sarvasukhamandita. Y de todos los poros de su piel emanó un perfume como aquel de los árboles que crecen en el universo Sarvagandhasugandha.

 

Entonces, el Licchavi Vimalakirti adrede se dirigió a aquellos Bodisattvas que habían venido del campo de Buda del Señor Tathagata Sugandhakuta: Nobles señores, cómo enseña el Tathagata Sugandhakuta su Dharma?"

 

Ellos respondieron: "El Tathagata no enseña el Dharma por medio de sonidos y lenguaje. Él disciplina a los Bodisattvas sólo por medio de perfumes. A los pies de cada árbol de perfume se sienta un bodhisattva, y los árboles emiten perfumes como este. Desde el momento en que ellos huelen ese perfume, los Bodisattvas obtienen la concentración llamada "fuente de todas las virtudes del bodhisattva". Desde el momento en que ellos obtienen esa concentración, todas las virtudes de los Bodisattvas son producidas en ellos".

 

Aquellos Bodisattvas entonces preguntaron al Licchavi Vimalakirti: "Cómo enseña el Dharma el Buda Sakyamuni?"

 

Vimalakirti respondió: "Buenos señores, estos seres vivos aquí son difíciles de disciplinar. Por consiguiente, él les enseña con discursos apropiados para disciplinar a los salvajes e incivilizados. Cómo disciplina él a los salvajes e incivilizados? Qué discursos son apropiados? Aquí están:

 

"Esto es el infierno. Este es el mundo animal. Este es el mundo del señor de la muerte. Estas son las adversidades. Estos son los renacimientos con facultades estropeadas. Estos son malos actos físicos, y éstas son las retribuciones por los malos actos físicos.

 

Estos son malos actos verbales, y éstas son las retribuciones por los malos actos verbales. Estos son malos actos mentales, y éstas son las retribuciones por los malos actos mentales.

 

Esto es matar.

 

Esto es robar.

 

Esto es mala conducta sexual.

 

Esto es mentir.

 

Esto chismorrear.

 

Esto es habla crítica.

 

Esto es codicia.

 

Esto es malicia.

 

Esto es falsos puntos de vista.

 

Estas son sus retribuciones.

 

Esto es avaricia, y este es su efecto.

 

Esto es inmoralidad.

 

Esto es odio.

 

Esto es pereza.

 

Este es el fruto de la pereza.

 

Esta es falsa sabiduría y este es el fruto de la falsa sabiduría.

 

Estas son transgresiones de los preceptos.

 

Este es el voto de la liberación personal.

 

Esto debería ser hecho y aquello no debería ser hecho.

 

Esto es propio y aquello debería ser abandonado.

 

Esto es una oscuridad y aquello es sin oscuridad.

 

Esto es pecado y aquello surge sobre el pecado.

 

Este es el camino y aquel es el camino erróneo.

 

Esto es virtud y aquello es el mal.

 

Esto es culpabilidad y aquello es sin culpa.

 

Esto es contaminado y aquello es sin mancha.

 

Esto es mundano y aquello es trascendental.

 

Esto es compuesto y aquello es no compuesto.

 

Esto es pasión y aquello es purificación.

 

Esto es vida y aquello es liberación."

 

"Así, por medio de estas variadas explicaciones del Dharma, el Buda entrena las mentes de aquellos seres vivos que son exactamente como los caballos salvajes. Así como los caballos salvajes o los elefantes salvajes no serán domados a menos que el látigo los penetre hasta la médula, así los seres vivos que son salvajes y difíciles de civilizar son disciplinados por medio de discursos acerca de toda clase de miserias."

 

Los Bodisattvas dijeron: "Así es establecida la grandeza del Buda Sakyamuni! Es maravilloso cómo, escondiendo su poder milagroso, él civiliza a los seres vivos salvajes que son pobres e inferiores. Y los Bodisattvas que se asientan en el campo de Buda de tan intensos trabajos deben tener inconcebiblemente gran compasión!"

 

El Licchavi Vimalakirti declaró: "Así es esto, buenos señores! Es como ustedes dicen. La gran compasión de los Bodisattvas que reencarnan aquí es extremadamente firme. En una sola vida en este universo, ellos completan tanto beneficio para los seres vivos. Tanto beneficio para los seres vivos no podría ser completado en el universo Sarvagandhasugandha ni aun en cien mil eónes. Por qué? Buenos señores, en este universo Saha, hay diez prácticas virtuosas, las cuales no existen en ningún otro campo de Buda. Cuáles son esas diez? Aquí están: ganar al pobre por la generosidad; ganar al inmoral por la moralidad; ganar al odioso por medio de la tolerancia; ganar al perezoso por medio del esfuerzo; ganar al mentalmente perturbado por medio de la concentración; ganar al falso sabio por medio de la verdadera sabiduría; mostrar a aquellos que sufren por las ocho adversidades cómo levantarse sobre ellas; enseñar el Mahayana a aquellos de comportamiento de mente estrecha; ganar a aquellos que no han producido las raíces de virtud por medio de las raíces de virtud; y desarrollar a los seres vivos sin interrupción a través de los cuatro medios de unificación. Aquellos que se comprometen en esas diez prácticas virtuosas no existen en ningún otro campo de Buda".

 

Nuevamente los Bodisattvas preguntaron: " Cuántas cualidades debe tener un bodhisattva, para ir seguro e ileso a un campo de Buda puro después de trasmigrar en la muerte desde este universo Saha?"

 

Vimalakirti respondió: "Después de transmigrar en la muerte desde este universo Saha, un bodhisattva debe tener ocho cualidades para alcanzar un campo de Buda puro seguro e ileso. Cuáles son las ocho? Él debe resolverse a sí mismo: "Debo beneficiar a todos los seres vivos, sin buscar ni siquiera el mínimo beneficio para mí. Debo soportar todas las miserias de todos los seres vivos y dar todas mis raíces acumuladas de virtud a todos los seres vivos. No debo tener resentimiento hacia ningún ser vivo. Debo regocijarme en todos los Bodisattvas como si fueran el Maestro. No debo descuidar ninguna enseñanza, ya sea que las hubiera escuchado o no anteriormente. Debo controlar mi mente, sin codiciar las ganancias de otros, y sin tener orgullo de las mías propias. Debo examinar mis propias faltas y no culpar a otros por sus faltas. Debo obtener placer en estar concientemente atento y debo emprender todas las virtudes."

 

"Si un bodhisattva tiene estas ocho cualidades, cuando él trasmigre en la muerte desde este universo Saha, él irá seguro e ileso a un campo de Buda puro."

 

Cuando el Licchavi Vimalakirti y el príncipe coronado Manjusri vieron así enseñado el Dharma a la multitud reunida allí, cien mil seres vivos concibieron el espíritu de Anuttara Samyak Sambodhi, y diez mil Bodisattvas obtuvieron la tolerancia del no nacimiento de las cosas.

 

                   

                                                                    CONTINUA

 

 

 

 

                                                                        La Puerta del Darma de la No Dualidad